domingo, 24 de abril de 2016

GESTIÓN DE LAS EMOCIONES

En nuestro sistema límbico se localizan las emociones a nivel cerebral. Este sistema debemos lograr combinarlo con eficacia con el cerebro más cognitivo (situado en la corteza prefrontal) para funcionar equilibradamente y tomar decisiones. En la infancia y adolescencia, las emociones negativas (ira, rabia...) provocan ciertas respuestas agresivas. 

Una de las estrategias para intentar canalizar las emociones consiste en traducirlas a palabras, dado que las palabras se conectan con los sentimientos en sí mismos y las respuestas psico-fisiológicas que generan. Con herramientas de este tipo los chavales son capaces de alejarse de la situación y mantenerse en el aquí y ahora a través de estrategias de calma, detención o paralización de la posible respuesta conductual que genera esa emoción negativa. 


Según los datos que aporta Shapiro Lawrence, la comunicación y la gestión emocional componen el 90% de nuestras experiencias vitales. Asimismo, aprender a fomentar la calma, aprender a manejar la expresión facial, la postura, el tono de voz y nuestros gestos es esencial, pues solo el 7% por ciento del significado emocional se expresa por las palabras.

La ira y su expresión son alternativas emocionales peligrosas y, por lo tanto, saber resolver un conflicto tratando las emociones que se generan en él es fundamental para garantizar el bienestar social y personal de la comunidad en la que vivimos. Enseñar y aprender estrategias de control emocional como la respiración, la evocación de imágenes agradables o la relajación a través de música o palabras clave, el diario o testimonio emocional...es primordial. 
Hacerlo así nos ayuda a “curar nuestra cerebro emocional”, pues conseguimos mantenerlo en equilibrio y que los niveles de cortisol (hormona del estrés) y otras sustancias no dañen nuestro cuerpo ni nuestro cerebro. Por todo esto, merece la pena extraer la enseñanza de cada segundo de este vídeo.


Propuesta de actividad: 


Os proponemos realizar un pequeño vídeo narrando las situaciones que provocan en vosotros estas emociones de rabia, ira... y cómo os sentís física y emocionalmente. A continuación podéis ensayar pequeñas fórmulas de relajación personales que os sirvan para "paralizar" vuestro cuerpo durante unos instantes y evitar que se produzca el llamado "secuestro emocional" (vuestra conducta se deja llevar por las emociones). 




Fuentes: https://lamenteesmaravillosa.com/solo-respira-un-precioso-cortometraje-que-ayuda-a-ninos-y-adultos-a-manejar-sus-emociones/

Para saber más sobre gestión de emociones e inteligencia emocional...



TOMAR CONCIENCIA Y MEJORAR LA PROCRASTINACIÓN

La procrastinación es un fenómeno que está muy de moda y que se está llegando a convertir en un virus pernicioso de cara a formar ciudadanos activos y sanos psicológicamente. Consiste en el conocido refrán que dice que "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". Se trata de un costumbrismo conductual de dejar todo para el último día. Se adquiere el hábito de sustituir las acciones o actividades que deben acometerse por otras menos productivas que se consideran más relajadas o agradables y actúan de forma instantánea. Aunque en principio esto nos invitaría a pensar que sería deseable que todo el mundo tendiera hacia la procastinación, suele ocurrir que desarrollar este hábito lleve a situaciones de estrés y por supuesto, a falta de diligencia. 
No obstante, no siempre un procrastinador es un vago, puede ser una persona muy activa. El problema es cuando hay una discordancia entre lo que hace o desea hacer y lo que debería hacer. Es el problema fundamental que hace que un procrastinador reordene, consciente o inconscientemente sus prioridades. 
Aunque combatir este fenómeno no es sencillo, y menos en la actualidad llena de cientos de distracciones y estímulos muy atractivos para los chavales que incluso les abruman y/ o llevan a la pasividad, puede lograrse con esfuerzo, compromiso y ayuda de algunas ideas. 

Algunas estrategias:

  1. Utiliza la Regla de los Dos Minutos. La Regla de los Dos Minutos dice que si estás planificando una acción que se puede hacer en menos de dos minutos, no la planifiques; hazla. Puedes extender ese tiempo a 5 ó 10 minutos. Si haces de esta regla un hábito, habrá una multitud de tareas que no vas a tener la oportunidad de posponer.
  2. Da un pequeño primer paso. Si temes a una tarea por el motivo que sea, plantéate trabajar solo 5 minutos y dejarlo. Cuando empiezas a trabajar el miedo se desvanece y coges inercia para continuar y terminar el trabajo. Al dar el primer paso vences esa resistencia y empiezas a ver de otra manera cosas que antes te parecían imposibles. Deja de pensar y hazlo.
  3. Las rutinas ayudan. Si conviertes la tareas repetitivas y aburridas en rutinas, terminarás haciéndolas sin apenas esfuerzo. Las rutinas son hábitos o costumbres que haces de forma casi inconsciente y simplifican tu vida.
  4. Toma decisiones. Muchas veces vas aplazando una tarea inconscientemente, simplemente porque no te paras a pensar en ella. Dedica un par de minutos para aclarar qué significa realmente esa tarea ytoma una decisión al respecto. Puede que decidas demorarla de una manera racional, en cuyo caso no estás procrastinando y no te sentirás mal por ello.
  5. Haz un seguimiento de tu tiempo. Anota en algún sitio qué tareas realizas cada día y cuanto tiempo has dedicado a cada una. Al anotar tu tiempo creas un compromiso interno que te hace ser más responsable con respecto a cómo lo utilizas.
  6. Aprende a decir no. Apuesto a que muchas de las tareas que pospones son compromisos que te has buscado por no saber decir que no.
  7. No tengas miedo a abandonar. Puede que no sea el momento de hacer algo. A veces creemos que tenemos que hacer algo simplemente porque lo hemos empezado. Si el tiempo hace que ese proyecto ya no tenga tanto sentido o no sea lo suficientemente importante, simplemente déjalo y haz otras cosas.Esperar no significa procrastinar.
  8. Gestiona tu energía, no tu tiempo. Es importante que trabajes en tus mejores momentos. Si estás agotado o de mal humor, tus probabilidades de procrastinar aumentan considerablemente. Para tener una mejor actitud, descansa lo suficiente, controla tu nutrición y haz ejercicio.
  9. Utiliza la estrategia de Seinfeld. Jerry Seinfeld, actor y cómico, utiliza esa estrategia para no dejar de escribir chistes cada día. Si tienes que hacer una tarea todos los días, coge un calendario y marca con una X cada día que lo haces. El objetivo es no romper la cadena de equis en el calendario.
  10. Divide el trabajo en tareas pequeñas y concretas. Un proyecto grande y complejo puede resultar abrumador. Al dividirlo en pequeñas tareas consigues ver claro el camino y la resistencia a enfrentarte a él disminuye.
  11. Establece una recompensa para cuando termines esa tarea que se resiste. Motívate pensando en lo que harás después de hacerla—algo que realmente te apetezca, te relaje y no suponga ningún esfuerzo. Define tus propios incentivos.
  12. Haz que sea divertido. Si se trata de una tarea aburrida, busca maneras de hacerla divertida. Juegos, estrategia Seinfield, técnica Pomodoro, recompensas en cada avance, etc.
  13. Hazlo público. Si se trata de un reto importante, hazlo público. Habla de ello con tu familia y con tus amigos, públicalo en tus redes sociales, en tu blog… Te sentirás responsable y comprometido, y te costará aplazar el trabajo.
  14. Utiliza las palabras adecuadas. Expresa las acciones de forma clara, concisa y motivadora. Las palabras importan cuando te enfrentas a una nueva tarea.
  15. Utiliza una lista de tareas corta. Un lista larga puede arruinar tu sensación de control y convertirse en una fuente de estrés y frustración. Cuanto más corta sea tu lista de próximas acciones, más fácil te resultará estar focalizado en lo que de verdad tienes que hacer.
  16. Utiliza herramientas que te gusten. No quieras hacerlo todo con una hoja de papel y un lápiz.Utilizar cosas atractivas puede ayudarte a empezar con más ganas una determinada tarea.
  17. Revisa regularmente tus objetivos. Si una tarea es complicada, incierta o aburrida, pero es importante para lograr un objetivo, tener siempre presente esa meta debería ayudarte a no procrastinar.
  18. Trabaja tus hábitos. Si te conoces a ti mismo y averiguas por qué aplazas constantemente cierto tipo de tareas, podrás cambiar tus hábitos y encaminarlos hacia una menor procrastinación y una mayor productividad.
  19. Evita las distracciones. Cuantas más tentaciones tengas para hacer otra cosa en vez de lo que tienes que hacer, más fácil será procrastinar. Mantén el móvil, las notificaciones y el acceso a internet desconectados cuando te dispongas a afrontar tareas complicadas.
  20. ¿Tienes un sistema? Si tienes un sistema de productividad personal como GTD, será más fácil que tengas claro qué tienes que hacer y por qué no debes aplazarlo.
“Aplazar una cosa fácil hace que sea difícil. Aplazar una cosa difícil la hace imposible.” ~ George Claude Lorimer
Dejamos un par de artículos para profundizar: 


Fuentes: 


lunes, 18 de abril de 2016

MEJORAR EL AUTO-CONTROL EN EL ALUMNADO

“Tal vez no haya habilidad psicológica más 
esencial que la de resistir al impulso.”
DANIEL GOLEMAN

El auto-control emocional es la capacidad que nos permite controlar a nosotros mismos nuestras emociones y no que estas nos controlen a nosotros, sacándonos la posibilidad de elegir lo que queremos sentir en cada momento de nuestra vida.

Manual de auto-control

BULLYNG Y CIBERBULLYNG: una cuestión de provención.

Provenir significa proveer a las personas y a los grupos las aptitudes y recursos necesarias para afrontar un conflicto. La provención se diferencia de la prevención de conflictos en qué su objetivo no es evitar el conflicto sino aprender como afrontarlo (dotando de diversos recursos en el plano emocional, cognitivo, etc. al alumno/ a). El acoso escolar y el ciber-acoso son dos de los focos de conflicto más graves que se pueden presentar actualmente. 

Recursos para trabajar el bullying y el ciberbullying

CONTROL DE LA ANSIEDAD ANTE LOS EXÁMENES


La ansiedad ante los exámenes se plasma en reacciones emocionales negativas ante los exámenes. El miedo a los exámenes no es un miedo irracional, ya que ellos pueden condicionar el progreso del alumno. El carácter sancionador de la evaluación por medio de los exámenes hace que muchos alumnos los vivan como situaciones realmente dramáticas. Cuando los niveles se vuelven elevados, las emociones que se desencadenan pueden interferir seriamente en el alumno. Esta ansiedad puede ser “anticipatoria” si el sentimiento de malestar se produce a la hora de estudiar o al pensar en qué pasará en el examen, o “situacional” si ésta tiene lugar durante el propio examen. 


Programa para el control de la ansiedad ante los exámenes

¿Qué puedes hacer para controlarla?

Técnicas de control

jueves, 14 de abril de 2016

NUEVAS LENGUAS, NUEVA CULTURAS

Ya los teníamos, pero ante la nueva llegada de alumnos/ as de otros países africanos a nuestro centro, aprovechamos para dejar un enlace para conocer y valorar su lengua. Comprender y valorar la diversidad cultural y enriquecernos a través de ella es una de las mejores estrategias de acogida que podemos ofrecer para estos nuevos compañeros/ as. 

APRENDE BÁMBARA, WOLOF...