sábado, 11 de febrero de 2017

Delitos tecnológicos

Debemos de informar a nuestro hijos/ as y alumnos/ as de las consecuencias que pueden conllevar determinados tipos de actuaciones utilizando medios tecnológicos. Asimismo, asegurarnos de que sean conocedores de las diferentes situaciones que actualmene se podrían provocar para saber como afrontarlas. Dejamos abajo un enlace que habla de todo ello. 
Información sobre delitos tecnológicos

jueves, 6 de octubre de 2016

EDUCAR EN HABILIDADES PARA LA VIDA: LA RESILIENCIA

A menudo se tiene una imagen del adolescente como alguien que se muestra necesariamente alegre, divirtiéndose con sus amigos, al margen de la realidad y de los problemas. La experiencia nos indica que la vida, no es siempre algo fácil de afrontar, incluso, podemos encontrarnos con situaciones tan traumáticas como el fracaso escolar, el acoso, la enfermedad, los accidentes o la pérdida de un ser querido. ¿Cómo es posible que algunas personas puedan atravesar circunstancias tan difíciles y consigan después recuperarse? Aquellos que logran sobreponerse están utilizando sus habilidades de  resiliencia.
El término “resiliencia” se refiere a la capacidad del sujeto para adaptarse con eficacia a las situaciones adversas, traumáticas o altamente estresantes. Capacidad para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas. Adaptarse y optimizar sus recursos psicológicos y sociales para incluso afrontar la adversidad logrando un enriquecimiento personal. Estas habilidades resultan ser aprendidas y se pueden fomentar con el desarrollo de estrategias concretas. Cada individuo presenta un patrón de recuperación en el que coinciden aspectos estructurales como su capacidad intelectual; su estilo cognitivo, variables neurológicas y emocionales. Y aspectos psicológicos como estilos de afrontamiento y resolución de problemas, habilidades sociales y adecuación interpersonal. Estamos hablando de conductas que facilitan la adaptación a los hechos negativos del entorno, a través de pensamientos y actuaciones. 
Consejos para desarrollarla (probar los que mejor le funcionen a cada uno):
  1. Reúnete 
    Habla con tus amigos e incluso con tus padres. Entiende que tus padres pueden tener más experiencia en la vida que tú, incluso si parece que nunca fueron jóvenes. Pueden temer por ti si estás atravesando momentos realmente difíciles y puede costarles más que a ti hablar sobre el tema. No temas expresar tu opinión, incluso si tus padres o amigos tienen un punto de vista opuesto. Formula preguntas y escucha las respuestas. Intégrate a tu comunidad, ya sea como parte de un grupo de la iglesia o de un grupo de colegio secundario.
  2. Tómate un respiro 
    Cuando algo malo sucede en tu vida, el estrés de lo que estás atravesando puede agudizar las tensiones cotidianas. Tus emociones pueden de por sí estar alteradas debido a las hormonas y los cambios físicos. La incertidumbre durante una tragedia o trauma puede hacer que estos cambios parezcan más extremos. Prepárate para esto y sé menos exigente contigo y con tus amigos.
  3. Crea una zona de tranquilidad 
    Haz de tu habitación o departamento una "zona de tranquilidad". Esto no significa que nadie pueda entrar sino que el hogar debe ser un refugio libre de estrés y ansiedad. Sin embargo, entiende que tus padres y hermanos pueden tener sus propias tensiones si algo grave acaba de suceder en tu vida y pueden desear compartir contigo más tiempo de lo habitual.
  4. Sigue las rutinas que te has fijado 
    Pasar tiempo en las instalaciones del colegio secundario o la universidad significa tener más opciones; por lo tanto, deja que el hogar sea tu constante. En períodos de mucho estrés, planifica una rutina y cúmplela. Puedes estar haciendo toda clase de cosas nuevas, pero no olvides las rutinas que te hacen sentir bien, ya sea las cosas que haces antes de clase, salir a almorzar o sostener una conversación telefónica con un amigo por las noches.
  5. Cuídate 
    Asegúrate de cuidarte física, mental y espiritualmente. También asegúrate de dormir. Si no lo haces, puedes estar más malhumorado y nervioso en un momento en que necesitas estar animado. Muchas cosas suceden a nuestro alrededor y te va resultar difícil enfrentarlas si estás muerto de sueño.
  6. Toma el control 
    Incluso en medio de la tragedia, puedes avanzar hacia tus metas dando un paso pequeño a la vez. Durante un momento realmente difícil, es posible que nada más que levantarte e ir a la escuela sea todo lo que puedas hacer, pero aun lograr esto puede ayudar. Los malos momentos nos hacen sentir fuera de control, recupera parte de ese control tomando una acción decisiva.
  7. Exprésate 
    La tragedia puede provocar una serie de emociones conflictivas, pero a veces, es simplemente muy difícil hablar con alguien sobre lo que sientes. Si hablar no funciona, haz algo más para captar tus emociones como comenzar a escribir un diario o recurrir al arte como medio de expresión.
  8. Ayuda a otros 
    Nada libera más tu mente de los problemas que resolver los problemas de otros. Procura ofrecer tus servicios como voluntario en tu comunidad o en tu escuela, limpia la casa o departamento o ayuda a un amigo con sus tareas.
  9. Pon las cosas en perspectiva 
    Lo mismo que a ti te estresa puede ser de lo que todos están hablando ahora; pero a la larga, las cosas cambian y los malos momentos terminan. Si te preocupa pensar si estás preparado para superarlo, recuerda un momento en el que hayas enfrentado tus temores, ya sea cuando invitaste a salir a alguien o solicitaste un empleo. Aprende algunas técnicas de relajación, ya sea pensar en una canción en especial durante los momentos de estrés o respirar profundamente para calmarte. Piensa en las cosas importantes que han seguido igual, aun cuando el mundo externo está cambiando. Cuando hables sobre malos momentos, asegúrate de hablar también de los buenos momentos.
  10. Desconéctate 
    Deseas estar informado, incluso puedes tener tareas que requieran que veas las noticias. No obstante, las noticias algunas veces con su enfoque en el aspecto sensacionalista, pueden añadir la sensación de que nada va bien. Intenta limitar la cantidad de noticias que ves, ya sea en televisión, diarios o revistas, o Internet. Ver un reportaje noticioso una vez te informa; pero verlo repetidamente sólo genera más estrés y no aporta ningún otro conocimiento.

Por último, podríamos añadir que es básico educar desde el ámbito familiar siguiendo la máxima de la pedagoga María Montessori: "Ayúdame a hacerlo por mí mismo". Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo. Es decir, que no hay que resolver siempre los problemas de nuestros/ as hijos/ as sin que ellos participen; hay que procurar apoyarles y ayudarles a que los resuelvan por ellos mismos. El arte de aprender a vencer o resolver las grandes dificultades se adquiere con la costumbre de afrontar las pequeñas. No podemos elegir aquello que nos causa dolor o sufrimiento pero si podemos decidir la actitud con la que enfrentarnos a ello. No hay que evitarles a nuestros hijos/ as las dificultades de la vida; más bien hay que enseñarles a superarlas. 

Puedes aprender la resiliencia. Sin embargo, el solo hecho de aprenderla no significa que no te sentirás estresado ni ansioso. Puede haber momentos en los que no estés feliz, y eso está bien. La resiliencia es un camino y cada persona se tomará su propio tiempo para recorrerlo. Puedes beneficiarte con algunos de los consejos anteriores para desarrollar la resiliencia, mientras que algunos de tus amigos pueden beneficiarse con otros. La resiliencia que aprendes durante muy malos momentos te será útil incluso una vez que éstos hayan terminado y es bueno contar con esta capacidad en todo momento. La resiliencia puede ayudarte a ser una de esas personas que salen a flote o tienen capacidad de recuperación.






Películas que podéis ver con vuestros hijos/ as para abordar el tema, reflexionar y tomar ejemplo: 


1. Lo imposible

2. La vida de Pi

3. Precious

4. Un sueño posible

5. Mi nombre es Khan

6. La vida es bella

7. Intocable

8. Billy Elliot

9. Million Dollar Baby

10. En busca de la felicidad

11. Un monstruo viene a verme


jueves, 22 de septiembre de 2016

CONVIVENCIA Y DERECHOS HUMANOS

Aquí tienes un listado de los 30 derechos humanos que estableció la O. N. U. Te propongo el siguiente trabajo:

TRABAJO SOBRE VÍDEOS DE LOS DERECHOS HUMANOS

* Realizar una ficha por cada vídeo.

* Puedes prepararte la ficha a ordenador con cuadros... si quieres y hacerte copias. O en el cuaderno o folios sueltos, como prefieras.

* La ficha deberá constar de:

- Título del derecho humano tratado y número (puedes hacerlo creativo por ejemplo, sustituyendo alguna letra o palabra por dibujo o foto representativa.
- Copiar el artículo y la explicación.
- Descripción de lo que ves en el vídeo.
- Interpretación personal de cómo ves ese derecho actualmente en el mundo (se respeta, no se respeta, se respeta o no depende de qué factores cuánto se respeta, porqué se respeta o no, dónde se respeta y dónde no y porqué, ejemplos concretos de la vida actual que te ayuden a reflejarlo)
- Opinión personal (si te parece importante, porqué...)
- Citas que lo apoyen como conclusión final (buscar en google imágenes "citas igualdad"... o sobre el tema que trate el derecho. Hay que explicarlas o decir porque has escogido esa.




miércoles, 25 de mayo de 2016

MATERIALES PARA LAS ADAPTACIONES CURRICULARES

Dejamos algunos recursos y materiales útiles para utilizar en el contexto de adaptaciones curriculares a diferente nivel en Secundaria

MATERIALES PARA LENGUA, MATEMÁTICAS Y FÍSICA Y QUÍMICA DESDE 5º PRIMARIA HASTA 4º ESO

Dejamos un enlace para facilitar recursos didácticos y curriculares de las materias y cursos reseñados. Pueden resultar útiles para la presentación de información por parte del profesorado, como guía de refuerzo y estudio del alumnado, etc. 

domingo, 24 de abril de 2016

GESTIÓN DE LAS EMOCIONES

En nuestro sistema límbico se localizan las emociones a nivel cerebral. Este sistema debemos lograr combinarlo con eficacia con el cerebro más cognitivo (situado en la corteza prefrontal) para funcionar equilibradamente y tomar decisiones. En la infancia y adolescencia, las emociones negativas (ira, rabia...) provocan ciertas respuestas agresivas. 

Una de las estrategias para intentar canalizar las emociones consiste en traducirlas a palabras, dado que las palabras se conectan con los sentimientos en sí mismos y las respuestas psico-fisiológicas que generan. Con herramientas de este tipo los chavales son capaces de alejarse de la situación y mantenerse en el aquí y ahora a través de estrategias de calma, detención o paralización de la posible respuesta conductual que genera esa emoción negativa. 


Según los datos que aporta Shapiro Lawrencela comunicación y la gestión emocional componen el 90% de nuestras experiencias vitales. Asimismo, aprender a fomentar la calma, aprender a manejar la expresión facial, la postura, el tono de voz y nuestros gestos es esencial, pues solo el 7% por ciento del significado emocional se expresa por las palabras.

La ira y su expresión son alternativas emocionales peligrosas y, por lo tanto, saber resolver un conflicto tratando las emociones que se generan en él es fundamental para garantizar el bienestar social y personal de la comunidad en la que vivimos. Enseñar y aprender estrategias de control emocional como la respiración, la evocación de imágenes agradables o la relajación a través de música o palabras clave, el diario o testimonio emocional...es primordial. 
Hacerlo así nos ayuda a “curar nuestra cerebro emocional”, pues conseguimos mantenerlo en equilibrio y que los niveles de cortisol (hormona del estrés) y otras sustancias no dañen nuestro cuerpo ni nuestro cerebro. Por todo esto, merece la pena extraer la enseñanza de cada segundo de este vídeo.


Propuesta de actividad: 


Os proponemos realizar un pequeño vídeo narrando las situaciones que provocan en vosotros estas emociones de rabia, ira... y cómo os sentís física y emocionalmente. A continuación podéis ensayar pequeñas fórmulas de relajación personales que os sirvan para "paralizar" vuestro cuerpo durante unos instantes y evitar que se produzca el llamado "secuestro emocional" (vuestra conducta se deja llevar por las emociones). 




Fuentes: https://lamenteesmaravillosa.com/solo-respira-un-precioso-cortometraje-que-ayuda-a-ninos-y-adultos-a-manejar-sus-emociones/

Para saber más sobre gestión de emociones e inteligencia emocional...



TOMAR CONCIENCIA Y MEJORAR LA PROCRASTINACIÓN

La procrastinación es un fenómeno que está muy de moda y que se está llegando a convertir en un virus pernicioso de cara a formar ciudadanos activos y sanos psicológicamente. Consiste en el conocido refrán que dice que "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". Se trata de un costumbrismo conductual de dejar todo para el último día. Se adquiere el hábito de sustituir las acciones o actividades que deben acometerse por otras menos productivas que se consideran más relajadas o agradables y actúan de forma instantánea. Aunque en principio esto nos invitaría a pensar que sería deseable que todo el mundo tendiera hacia la procastinación, suele ocurrir que desarrollar este hábito lleve a situaciones de estrés y por supuesto, a falta de diligencia. 
No obstante, no siempre un procrastinador es un vago, puede ser una persona muy activa. El problema es cuando hay una discordancia entre lo que hace o desea hacer y lo que debería hacer. Es el problema fundamental que hace que un procrastinador reordene, consciente o inconscientemente sus prioridades. 
Aunque combatir este fenómeno no es sencillo, y menos en la actualidad llena de cientos de distracciones y estímulos muy atractivos para los chavales que incluso les abruman y/ o llevan a la pasividad, puede lograrse con esfuerzo, compromiso y ayuda de algunas ideas. 

Algunas estrategias:

  1. Utiliza la Regla de los Dos MinutosLa Regla de los Dos Minutos dice que si estás planificando una acción que se puede hacer en menos de dos minutos, no la planifiques; hazla. Puedes extender ese tiempo a 5 ó 10 minutos. Si haces de esta regla un hábito, habrá una multitud de tareas que no vas a tener la oportunidad de posponer.
  2. Da un pequeño primer paso. Si temes a una tarea por el motivo que sea, plantéate trabajar solo 5 minutos y dejarlo. Cuando empiezas a trabajar el miedo se desvanece y coges inercia para continuar y terminar el trabajo. Al dar el primer paso vences esa resistencia y empiezas a ver de otra manera cosas que antes te parecían imposibles. Deja de pensar y hazlo.
  3. Las rutinas ayudan. Si conviertes la tareas repetitivas y aburridas en rutinas, terminarás haciéndolas sin apenas esfuerzo. Las rutinas son hábitos o costumbres que haces de forma casi inconsciente y simplifican tu vida.
  4. Toma decisiones. Muchas veces vas aplazando una tarea inconscientemente, simplemente porque no te paras a pensar en ella. Dedica un par de minutos para aclarar qué significa realmente esa tarea ytoma una decisión al respecto. Puede que decidas demorarla de una manera racional, en cuyo caso no estás procrastinando y no te sentirás mal por ello.
  5. Haz un seguimiento de tu tiempo. Anota en algún sitio qué tareas realizas cada día y cuanto tiempo has dedicado a cada una. Al anotar tu tiempo creas un compromiso interno que te hace ser más responsable con respecto a cómo lo utilizas.
  6. Aprende a decir no. Apuesto a que muchas de las tareas que pospones son compromisos que te has buscado por no saber decir que no.
  7. No tengas miedo a abandonar. Puede que no sea el momento de hacer algo. A veces creemos que tenemos que hacer algo simplemente porque lo hemos empezado. Si el tiempo hace que ese proyecto ya no tenga tanto sentido o no sea lo suficientemente importante, simplemente déjalo y haz otras cosas.Esperar no significa procrastinar.
  8. Gestiona tu energía, no tu tiempo. Es importante que trabajes en tus mejores momentos. Si estás agotado o de mal humor, tus probabilidades de procrastinar aumentan considerablemente. Para tener una mejor actitud, descansa lo suficiente, controla tu nutrición y haz ejercicio.
  9. Utiliza la estrategia de SeinfeldJerry Seinfeld, actor y cómico, utiliza esa estrategia para no dejar de escribir chistes cada día. Si tienes que hacer una tarea todos los días, coge un calendario y marca con una X cada día que lo haces. El objetivo es no romper la cadena de equis en el calendario.
  10. Divide el trabajo en tareas pequeñas y concretas. Un proyecto grande y complejo puede resultar abrumador. Al dividirlo en pequeñas tareas consigues ver claro el camino y la resistencia a enfrentarte a él disminuye.
  11. Establece una recompensa para cuando termines esa tarea que se resiste. Motívate pensando en lo que harás después de hacerla—algo que realmente te apetezca, te relaje y no suponga ningún esfuerzo. Define tus propios incentivos.
  12. Haz que sea divertido. Si se trata de una tarea aburrida, busca maneras de hacerla divertida. Juegos, estrategia Seinfield, técnica Pomodoro, recompensas en cada avance, etc.
  13. Hazlo público. Si se trata de un reto importante, hazlo público. Habla de ello con tu familia y con tus amigos, públicalo en tus redes sociales, en tu blog… Te sentirás responsable y comprometido, y te costará aplazar el trabajo.
  14. Utiliza las palabras adecuadas. Expresa las acciones de forma clara, concisa y motivadora. Las palabras importan cuando te enfrentas a una nueva tarea.
  15. Utiliza una lista de tareas corta. Un lista larga puede arruinar tu sensación de control y convertirse en una fuente de estrés y frustración. Cuanto más corta sea tu lista de próximas acciones, más fácil te resultará estar focalizado en lo que de verdad tienes que hacer.
  16. Utiliza herramientas que te gusten. No quieras hacerlo todo con una hoja de papel y un lápiz.Utilizar cosas atractivas puede ayudarte a empezar con más ganas una determinada tarea.
  17. Revisa regularmente tus objetivos. Si una tarea es complicada, incierta o aburrida, pero es importante para lograr un objetivo, tener siempre presente esa meta debería ayudarte a no procrastinar.
  18. Trabaja tus hábitos. Si te conoces a ti mismo y averiguas por qué aplazas constantemente cierto tipo de tareas, podrás cambiar tus hábitos y encaminarlos hacia una menor procrastinación y una mayor productividad.
  19. Evita las distracciones. Cuantas más tentaciones tengas para hacer otra cosa en vez de lo que tienes que hacer, más fácil será procrastinar. Mantén el móvil, las notificaciones y el acceso a internet desconectados cuando te dispongas a afrontar tareas complicadas.
  20. ¿Tienes un sistema? Si tienes un sistema de productividad personal como GTD, será más fácil que tengas claro qué tienes que hacer y por qué no debes aplazarlo.
“Aplazar una cosa fácil hace que sea difícil. Aplazar una cosa difícil la hace imposible.” ~ George Claude Lorimer
Dejamos un par de artículos para profundizar: 


Fuentes: